domingo, 14 de octubre de 2007

"VER" PARA " TOCAR"



Leí en el ABC de ayer un reportaje que llamó poderosamente mi atención, se titulaba La persona tras el icono, y trataba sobre los seres humanos, con nombres y apellidos, que se escondían tras las fotos más importantes del S XX. Casos que quedaron en el recuerdo de todos, como el de Kim Phuc,



fotografiada en Vietnam el 8 de junio de 1972 por Nick Ut, corriendo desnuda debido a que las bombas de napalm habían quemado su ropa. O la imagen de Sharbat Gula, la afgana de grandes ojos verdes inmortalizada por el objetivo de Steve McCurry para la portada de "National Geographic" en 1985, cuando ésta permanecía en un campo de refugiados de Pakistán.









Este reportaje enlaza a la perfección con el contenido de mi 2º escrito "El arte de saber tocar", recuerdo la cita de Maquiavelo: "A todos es dado ver ,pero el tocar a muy pocos". Entendiendo por "ver" ,el hecho de quedarse en las apariencias, de no profundizar más allá de la imagen que nos es dada y por "tocar" ,el llegar al corazón de la realidad. Ese es el destino de algunos fotoperiodistas, citados en La persona tras el icono, como Gervacio Sánchez, el cual sigue durante años la perspectiva vital de sus fotografiados o el de Juan Carlos Tomasi, quien ha regresado a su labor como fotógrafo independiente tras haber pasado un tiempo en Médicos sin Fronteras. Personas como ellos ponen de manifiesto la necesidad de humanizar la información, para que de este modo se caiga en la cuenta de que no son sólo fotos, sino que quienes figuran en ellas, son seres humanos con una experiencia tremenda para relatar. Es importante tener la imagen adecuada en el momento preciso, pero son indispensables las palabras de su protagonista, las cuales describen los hechos que darán a esa imagen el calificativo de histórico. "Ver" es un paso previo, es la antesala de "saber tocar".



Kim Phuc o Sharbat Gula se convirtieron inconscientemente en iconos históricos, aunque no siempre ocurre de este modo. Así lo ha demostrado Isabelle Caro. Esta mujer francesa de 25 años y 32 kilos de peso, se ha convertido en uno de los iconos del presente siglo, siendo plenamente consciente de ello.



Ella consintió que Olivieri Toscani le tomara estas fotos con una finalidad: servir de "elemento disuasorio" para que, todas aquellas jóvenes que juegan con su alimentación, influídas por el mundo de la moda, vean a que nefastas consecuencias puede llevar ese juego. También ella ha "sabido tocar". Antípoda






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